Balón intragástrico
Existen diferentes técnicas quirúrgicas siendo el balón intragastrico la primera opción debido a ser un método con escasas complicaciones.
El balón intragástrico o sistema de BIB (Balón Intragástrico de BioEnterics) tiene por finalidad la perdida de peso para personas obesas o con sobrepeso. Dicho dispositivo provoca la perdida de peso gracias a una sensación de saciedad que reduce la ingesta y absorción de alimentos consumidos en cada comida.
El dispositivo BIB es un balón blando y dilatable que se inserta en el interior del estómago a través de la boca sin necesidad de cirugía. Se utiliza en exámen previo del estómago a través de una cámara de televisión o gastroscopio.
Una vez en el estómago se llena de una solución salina estéril. El BIB se implanta mediante un sencillo proceso que dura entre 20 y 30 minutos.
El balón deberá permanecer un máximo de seis meses, tiempo tras el cual será retirado. La retirada será de la misma manera en que fue colocado.
1. Banda gástrica:
La banda actúa como un cinturón colocado en la parte superior y externa del estómago. Al ajustarse, crea un pequeño reservorio con capacidad de 30 a 50 ml. El mismo se comunica con el resto del estómago por un canal estrecho.
El reservorio superior brinda sensación de saciedad y disminuye la cantidad de alimentos que se ingieren.
No tiene complicaciones metabólicas, diarreas o pérdidas vitamínicas.
La recuperación post operatoria es rápida.
2. Gastroplastía vertical:
En esta técnica el estómago se cierra con una cuádruple fila de grampas de titanio, creándose un reservorio muy pequeño.
Seguidamente se coloca un anillo de silastic en la parte inferior y externa del neo-estómago, para dificultar el paso de la comida. Esto brinda sensación de saciedad.
3. Derivación gástrica:
Esta técnica se indica en pacientes con I.M.C. entre 40 y 50 y en los súper obesos.
- Se fabrica también un reservorio pequeño de estómago, que conectado al intestino, deriva directamente el alimento a este último órgano.
- La disminución de peso se produce por pérdida del apetito, reducción de la capacidad del estómago, restricción del vaciamiento del reservorio gástrico, inducción de saciedad y mal absorción selectiva de grasas.
Las técnicas restrictivas por sí solas no alcanzan, salvo que se acompañen de un tratamiento dietético estricto. Durante los primeros meses, los pacientes deben alimentarse con “batidos equilibrados” que aportan las calorías, proteínas, oligoelementos y vitaminas necesarias para el cuerpo. Con el tiempo, se retoma una dieta más libre, pero que también aporta menor cantidad de alimento.