984523_67244292Actualmente conocemos muchos trucos para pasar menos calor en esos días en los que el mercurio da las máximas del verano. Refrescarnos con un baño, mantenernos en sitios que cuenten con aire acondicionado y beber mucho líquido son algunos de los trucos esenciales. Pero, ¿sabías que un cambio de alimentación podría hacerte pasar menos calor?

Los alimentos que reducen la sensación de calor

El truco principal para reducir la sensación de calor es alimentarnos correctamente en verano. ¿Cómo? Llevando una dieta baja en calorías y primando los líquidos (no alcohólicos), las verduras y las frutas a comidas más grasas y calóricas que a lo único que pueden contribuir es a que pasemos incluso más calor.

Los alimentos grasos y calóricos aumentan la temperatura corporal. Por ello, en verano deberíamos llevar una dieta baja en calorías y apostar por alimentos líquidos, fríos y refrescantes. Estos son algunos de los alimentos que bajan la temperatura corporal:

Zumos o jugos de fruta: están muy buenos ya que el azucar natural de la fruta les aporta un rico sabor dulce sin necesidad de añadirle edulcorantes. Además es hidratante y algunas frutas resultan muy diuréticas.
Frutas como el melón y la sandía: que además de consumirse frías, su alto contenido de agua nos ayuda a mantenernos hidratados.
Ensaladas: si incluimos ensalada en nuestras comidas y basamos nuestras cenas en este plato completo y ligero, nuestras digestiones serán más ligeras y no notaremos tanto la sensación de calor sobre todo al irnos a dormir. Las ensaladas también pueden ser de pasta, así evitaremos cocinarlas con salsas que le aporten un número mayor de calorías al plato.
Los mariscos: como aperitivo pueden ser una gran alternativa al lomo, chorizo o jamón. Las gambas, por ejemplo, son más ligeras y menos saladas que el embutido por lo que no sólo reducirán la temperatura corporal de nuestro cuerpo sino que además, no contribuirán tanto a tener una continua sensación de sed.
Los pescados: no todos los pescados pueden comerse fríos, pero algunos como la merluza pueden comerse fríos y salpicados con verduras o mariscos. Se trata de un plato ligero y bajo en calorías.

Apuesta por cenas ligeras, snacks basados en hortalizas como la zanahoria y el pepino, y licuados de frutas o verduras para combatir las altas temperaturas en los meses más cálidos del año.