Con el tiempo y con el uso continuado de algunos hábitos alimenticios nuestros dientes tienden a perder su color y a mancharse de otras tonalidades de color amarronado, amarillento o grisáceo. El seguimiento de estos sencillos consejos te ayudarán a mantenerlos más blancos por más tiempo.

719395_58563415Evita los alimentos muy pigmentados

Las bebidas y alimentos con mucho color suelen manchar nuestros dientes haciendo que pierdan algunos tonos de blanco. Los refrescos de cola, así como los zumos de frutas, el té, el vino tinto y el café, aceleran la degradación de los dientes y la aparición de manchas de distintas tonalidades.

Las salsas muy coloridas como el tomate frito, la salsa barbacoa o la salsa brava manchan nuestros dientes de la misma manera que lo hacen las verduras con fuertes tonalidades como las espinacas, las acelgas, el tomate o el brócoli.

Por ello es recomendable optar por verduras como la coliflor, los champiñones o el pepino, tomar salsas como la mayonesa o el alioli y beber líquidos como la leche o el agua.

Evitar la ingesta de alimentos ácidos

Los ácidos presentes en alimentos cítricos como el limón o la naranja, en bebidas fermentadas como el vino, los zumos de frutas, los aliños de ensalada que incorporan vinagre y la fritura de tomate, entre otros, dañan el esmalte de nuestros dientes.

Cuando consumimos productos ácidos, éstos permanecen en nuestra dentadura ablandando nuestro esmalte. Si tenemos la costumbre de cepillarnos los dientes justo después de comer, estamos corriendo el riesgo de que con el cepillado, dañemos el esmalte ablandado por productos que fermentan en nuestra dentadura. Por ello, es recomendable, esperar al menos 10 minutos para llevar a cabo el cepillado.

Optar por los alimentos crudos semiduros

Alimentos como la manzana, la zanahoria cruda o el apio, hacen trabajar nuestra dentadura mientras los masticamos. Es recomendable su consumo ya que mientras que crujen en nuestros dientes, van limpiando y fortaleciendo nuestros dientes. Si no nos es posible lavarnos los dientes después de una comida, es recomendable finalizarla con una manzana fresca.

Higiene bucal

El mejor remedio para unos dientes blancos, es la higiene diaria. Cepillarse los dientes al menos tres veces al día, con un cepillo de cerdas blandas o de dureza media y renovado cada dos o tres meses, garantiza una completa higiene de nuestra boca.

Además, el uso de seda dental para eliminar los restos de comida posados entre los dientes, y el uso de colutorios sin alcohol ayudan a una limpieza más profunda. ¡No olvides, que una buena higiene diaria y la realización de una limpieza anual llevada a cabo por el odontólogo será la garantía del disfrute de unos dientes limpios y sanos!

Realización de un blanqueamiento

Una vez que nuestros dientes presentan un aspecto envejecido o deteriorado, se puede optar por la visita al odontólogo para la realización de un blanqueamiento.

El blanqueamiento ambulante consiste en la administración de unas férulas y del producto blanqueante para aplicárselo en casa 40 minutos diarios. Las herramientas para utilizarlo han de ser proporcionadas siempre en la clínica por un especialista. El blanqueamiento interno lo realiza el odontólogo en consulta con el producto blanqueante y con una luz led que en contacto con el producto actúa aclarando el color del esmalte.

Siguiendo estos consejos y eliminando de nuestra rutina hábitos como el consumo de alcohol o tabaco, conseguiremos conservar en buen estado el esmalte de nuestros dientes y prolongar por más tiempo el color blanco que siempre hemos deseado para nuestra sonrisa.