Cuando se trata de perder peso no siempre es fácil decidirnos por el mejor método, ya que no sólo ha de ser rápido sino también seguro, eficaz y duradero. Existen muchos métodos pero no todos funcionan por igual y muchas veces nos desanimamos al comprobar que ninguno nos produce un buen resultado.

Una dieta que en estos últimos años ha ido ganando protagonismo es la proteinada, que consiste en una alimentación donde se suprimen azúcares y grasas, ya que el aporte fundamental se basa en preparados proteínicos de alto valor biológico con distintos formatos y sabores, reforzada con complementos vitamínicos y nutricionales para evitar cualquier tipo de carencia alimenticia.

Estamos pues ante una dieta bajo estricto control médico donde, de forma progresiva y en función de las pautas marcadas por el especialista, se van reintroduciendo los distintos grupos de alimentos manteniéndose, sin embargo, el peso estable. Este es pues el momento adecuado para hacer cambios en nuestra forma de alimentarnos, porque no se trata sólo de hacer dieta. Hay que mantener unos nuevos hábitos alimenticios que nos permitan estabilizar el peso a largo plazo con ayuda del especialista en  nutrición. Es muy importante tener en cuenta que la duración de cada fase habrá de marcarla éste función del perfil y las necesidades de cada paciente, fijándose en principio una revisión cada 6/8 meses.

Las ventajas de este tipo de dietas, como puede ser la dieta Pronokal, son numerosas.

Al eliminar de la alimentación  los hidratos de carbono, que constituyen la primera fuente de energía de nuestro organismo y una vez agotadas sus reservas, el cuerpo reacciona obteniendo energía a través de la grasa acumulada en el mismo.

En este momento el cuerpo entra en cetosis y produce cuerpos cetónicos, que actúan sobre el Hipotálamo cortando la sensación de hambre. Asimismo tienen un efecto psicoestimulante, de forma que el paciente no tiene sensación de debilidad.

De esta forma conseguimos una rápida pérdida de peso eliminando grasa pero manteniendo la masa muscular, con lo que dependiendo del número de kilos a perder podremos evitar la flacidez.

Las dietas hiperproteinadas, como por ejemplo la dieta Dukan, se basan en principios muy similares, con aporte esencialmente de proteínas y producción de cuerpos cetónicos.

La diferencia fundamental radica en que en este tipo de dieta las proteínas no son sintéticas sino puras, en forma de alimentos físicos: carnes, pescados o huevos, que se pueden consumir sin límite alguno, al igual que las grasas.

Es una dieta que puede seguirse desde casa, sin necesidad de acudir a consulta y a largo plazo, pueden sobrecargar órganos claves como los riñones y el hígado, dejando secuelas importantes.

Novosalud  ha elegido la dieta Pronokal, tanto por la calidad del producto como por todas sus ventajas. Además posee un programa de estudios y colabora con hospitales para varias investigaciones.

De cualquier forma, la dieta Dukan no deja de ser atractiva, siempre y cuando no olvidemos la importancia de un seguimiento médico a la hora de eliminar cualquier tipo de alimento de nuestra dieta.

Clínica Novosalud