1399492_58622522Los hábitos de vida que adoptamos, dejan huella en nuestro organismo. Unos hábitos de vida poco saludables potencian la aparición en nuestro cuerpo de radicales libres, las moléculas que aceleran el envejecimiento y que pueden facilitar la aparición de algunas enfermedades.

La celeridad con la que envejece nuestra piel está determinada por muchos factores. La alimentación, la exposición prolongada al sol, las bajas temperaturas, la contaminación y el estrés son algunos de ellos.

 

 

Para mantener una piel luminosa, elástica e hidratada es imprescindible cuidar la alimentación. Así, una piel apagada, sin color, seca y deshidratada puede denotar un déficit importante de nutrientes en nuestro organismo. El acné o la piel grasa son otras pistas que nuestra piel puede ofrecernos para conocer un desequilibrio o una deficiencia en nuestra alimentación.

Una dieta equilibrada  formada por 5 nutrientes principales compensa los desniveles de nuestro organismo y ayuda a combatir síntomas en la piel que pueden darnos un falso aspecto de cansancio, fatiga o envejecimiento.

1. Vitamina A

Los alimentos con vitamina A son fáciles de reconocer ya que son alimentos con una gran cantidad de carótenos que les proporcionan mucho color. Los alimentos con vitamina A son: el tomate, la zanahoria, el caqui, la calabaza, la batata, el melón, el albaricoque, el calabacín y la mayoría de hortalizas de hoja verde.

Esta vitamina mejora las defensas del organismo y lo protege contra la radiación solar.

2. Vitamina C

Esta vitamina se encuentra sobre todo en frutas como el kiwi, las fresas, la piña y los cítricos. Es el nutriente que mejora la luminosidad de nuestra piel. Es un potente antioxidante, aumenta la densidad cutánea, mejora la microcirculación y ayuda a combatir los efectos del sol.

3. Vitamina E

Los frutos secos, los aceites vegetales de trigo y girasol, las legumbres y las aceitunas son algunos de los alimentos ricos en vitamina E. Este nutriente tiene un alto poder antioxidante y combate los efectos nocivos de los radicales libres.

4. Proteínas

Las proteínas son las que nos van a ayudar a mantener un tono muscular que ayude a dar soporte y sujeción a los huesos y a la piel. Por ello, las carnes, los pescados, los lácteos y los huevos, entre otros alimentos, nos van a hacer ganar musculatura y perder flacidez.

5. Omega 3

Los alimentos ricos en Omega 3 retrasan la aparición de arrugas ya que este nutriente es un gran regenerador de la piel proporcionándole a ésta elasticidad y tersura. El salmón, los pescados azules y las nueces son ricos en Omega 3 y, por tanto, ayudan al rejuvenecimiento natural de la piel.

Además de estos nutrientes, es necesario incorporar otros alimentos que equilibren nuestra dieta, como los carbohidratos (legumbres, pasta y arroz integrales) e incluso las grasas (aceite de oliva virgen, chocolate negro, etc.) que nos aportarán energía y que ayudarán al organismo a una mejor asimilación de vitaminas.

No olvides que los resultados de una alimentación cuidada se verán siempre reflejados en la salud de nuestra piel.