562548_70692714Cuando nos decidimos a ponernos en forma y someter a nuestro cuerpo a intensas sesiones de entrenamiento, necesitamos conocer las necesidades de éste ya que lo vamos a someter a grandes esfuerzos. Para ello, es necesario conocer qué comer después de hacer deporte, la alimentación que nos ayudará a tener una mayor energía y a aumentar nuestro rendimiento.

Agua, antes y después del ejercicio

Lo esencial cuando practicamos cualquier tipo de deporte en estas fechas tan calurosas, es mantenernos bien hidratados. Para ello, debemos beber durante todo el día una gran cantidad de líquido sin esperar a tener sed, ya que la sed es un aviso que nos proporciona nuestro cuerpo cuando ya está deshidratado. Es esencial beber, al menos, 2 litros de agua al día y aumentar esta cantidad si el deporte es muy intenso como correr, montar en bici o remar.

Es importante beber como máximo media hora antes de practicar el ejercicio, ya que hacerlo después puede producirnos flato mientras entrenamos. Después del ejercicio, es también muy importante reponer el agua que hemos perdido a través de la sudoración, por ello debemos beber más agua despacio y que no esté muy fría.

Alimentos que nos ayudan a reponernos tras el deporte

– Las mejores frutas: el melón y la sandía nos proporcionarán la hidratación (alto contenido en agua) y las vitaminas para continuar con nuestra rutina tras una sesión de entrenamiento. El plátano también ayuda a reponer el azúcar que nos proporciona energía y es rico en potasio que beneficia a los músculos.

– Las proteínas: este nutriente es imprescindible en el cuidado de los músculos. Los deportistas han encontrado en los alimentos ricos en proteínas su gran aliado. El atún, el pavo, el queso fresco y la leche desnatada son alimentos ricos en este nutriente que además no aportan apenas grasas. Además, la leche es rica en calcio que además de proteger nuestros músculos, protegen nuestra estructura ósea.

– Los hidratos de carbono: son la principal fuente de energía del cuerpo. Son la gasolina que nos permitirá continuar con nuestras actividades tras la sesión de entrenamiento. Por ello, es necesario que los ingiramos pero en cantidades moderadas, ya que si comemos más hidratos de carbono de los que vamos a quemar, esa energía se acumulará en forma de grasa. Los hidratos de carbono podemos encontrarlos sobre todo en alimentos como el pan, el arroz y la pasta (preferiblemente consumir sus versiones integrales para aumentar el contenido en fibra).