Sensibilidad dentalLa sensibilidad dental es una dolencia transitoria que se produce por la exposición de la dentina (la capa interna del diente) a diversos tipos de estímulos.

Si al ingerir alimentos o bebidas muy frías o muy calientes, productos dulces o ácidos o al exponerse al contacto de aparatos odontólogos o del propio cepillo de dientes experimentas un dolor intenso y agudo en determinadas piezas dentales, es síntoma evidente del desarrollo de hipersensibilidad. Es un problema odontológico muy habitual que afecta a 1 de cada 7 adultos.

¿Por qué aparece? Su aparición suele estar relacionada con un desgaste del esmalte, la capa más externa del diente. Cuando el esmalte está dañado, los nervios de las encías quedan desprotegidos y por ello reaccionan ante cualquier estímulo provocando la sensibilidad y el incómodo dolor intenso vinculado a ella.

La hipersensibilidad dental también suele estar muy vinculada a tratamientos de blanqueamiento dental. Aunque la duración de este problema varía dependiendo de las causas que lo produzcan, suele desaparecer cuando desaparece el estímulo que la produce. Además, su tratamiento suele ser sencillo salvo en casos muy pronunciados que derivan en tratamientos más complejos.

Tratamiento para la sensibilidad dental

Ante cualquier síntoma que nos anuncie que podemos estar sufriendo sensibilidad dental, debemos acudir al odontólogo ya que los dientes sensibles pueden ser indicio de otras enfermedades dentales o gingivales que han de ser tratados para preservar nuestra salud bucal.

El tratamiento de la sensibilidad tiene tres niveles dependiendo del estado de los dientes:

1. El tratamiento esencial para la sensibilidad suele consistir en agentes sellantes (geles, dentríficos o enjuagues bucales específicos), que el propio paciente puede aplicarse sin requerir consulta ontológica.

2. En casos más pronunciados de sensibilidad producidos normalmente por caries o por una gran erosión y desgaste del cuello del diente suele precisarse un empaste que selle de forma permanente de la pieza dental. Además, esta alternativa mejora la estética de la sonrisa del paciente ya que devuelve a la pieza dental su forma original.

3. Si ninguno de los tratamientos anteriores surten efecto, el odontólogo procederá a la realización de una endodoncia o desensibilización del diente mediante la eliminación del nervio. Aunque este tratamiento es menos frecuente ya que suele aplicarse sólo en casos de sensibilidad extremos, elimina el problema de forma permanente.

El 75% de las personas que sufren sensibilidad dental no utilizan ningún tratamiento para eliminarla al considerarla una dolencia que desaparecerá con el tiempo, pero es muy importante acudir al especialista y que éste sea el que determine el tratamiento. El hecho de no tratarla puede derivar en enfermedades buco-dentales mucho más serias que pongan en riesgo nuestra salud bucal.