Cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que afecta ya a un 14% de la población y que, según estudios de la Organización Mundial de la Salud, se irá incrementando su desarrollo de forma considerable en los próximos años.
La diabetes es una enfermedad que obliga a quien la padece a extremar el cuidado de su salud. Los diabéticos tienes una mayor probabilidad de desarrollar ciertas dolencias en el cuerpo causadas por la misma enfermedad. Por ello, es necesario que se sometan periódicamente a controles del nivel de azúcar en sangre y que adopten hábitos de vida saludables.
Cuidado del pie diabético
Los diabéticos tienen un mayor riesgo de sufrir heridas o úlceras, que debido a la reducción del flujo sanguíneo y a la pérdida de sensibilidad, serán de lenta y difícil curación elevando el riesgo a que puedan infectarse.
Consejos:
1. Extremar la higiene lavándolos con agua templada, jabón neutro y secándolos bien. No exponer a elementos irritantes como alcohol, agua salada, callicidas, cuchillas…
2. No tenerlos muy secos o muy húmedos y llevar a cabo una hidratación continua.
3. Utilizar un calzado adecuado, que no cause rozaduras, y calcetines de algodón que no aprieten.
4. No utilizar tijeras ni cortauñas para evitar heridas. Preferiblemente utilizar una lima.
5. Acudir al podólogo de forma periódica
Los controles de la diabetes y la concienciación de la importancia que tiene prevenir a partir de hábitos saludables y regulares ayudarán a frenar la cifra de personas que pueden padecer esta enfermedad en los próximos años.

