Radiesse novosaludHoy en día la toxina botulínica es la solución más conocida contra arrugas y líneas de expresión. La aplicación de este producto en cara y cuello han permitido al paciente frenar el envejecimiento natural de su cuerpo y mostrar un aspecto más joven y saludable. Pero, ¿qué más utilidades tiene la toxina botulínica sobre nuestra salud y nuestra estética?.

En los últimos años, diversos estudios han demostrado científicamente que la toxina botulínica tiene otros fines medico-estéticos que pueden solucionar patologías bastante comunes entre la población. ¿Sabes cuáles son?

Seborrea

Aunque en el tratamiento de la seborrea la toxina botulínica se encuentra todavía en fase de experimentación, ya un estudio presentado en el Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) demostró que el 91% de las personas que se habían sometido al tratamiento de la seborrea con botulinia estaban satisfechos con sus resultados.

Hiperhidrosis

La infiltración de toxina botulínica en zonas del cuerpo en los que el sudor puede llegar a ser abundante (axilas, manos, pies…) consigue erradicar esa sudoración excesiva de forma temporal y sin efectos adversos. La duración del tratamiento puede variar siendo de 2 a 3 meses en el caso de la sudoración axilar y de 7 a 8 meses en el caso de manos y pies.

Depresión

La relación de la botulinia en el tratamiento de crisis depresivas sólo se produce cuando esa depresión es producida por falta de seguridad, autoestima o complejos estéticos severos. Un estudio también presentado en el Congreso Nacional de la AEDV puso de relieve los efectos colaterales que podría tener la toxina botulínica en el estado de ánimo del paciente tratado con la misma.

Migraña crónica

La infiltración de este producto en puntos estratégicos de la cabeza y el cuello de los pacientes afectados de migraña reducen significativamente la intensidad y la duración de la enfermedad. Sus efectos ya han sido demostrados en miles de pacientes, lo que supone un gran avance médico en el tratamiento de una patología que afecta ya a casi 2 millones de españoles.