rostro firme Normalmente sometemos a nuestro rostro a una rutina diaria de higiene e hidratación a base de geles, exfoliantes y cremas. Pero en muchas ocasiones a la piel no le basta con la crema habitual y necesita una hidratación que la refuerce.  Este refuerzo extra viene de mano de las clásicas mascarillas en crema, pero hoy en día existen diversas formas de aplicarlas para obtener el máximo de beneficios. Cuando hablamos de mascarillas se nos viene a la cabeza cremas espesas y pringosas que, en ocasiones, cuesta retirar de nuestra cara. Sin embargo, la mascarillas actuales se han reinventado ofreciendo una textura más ligera y suave.   La mayoría de los tratamientos faciales funcionan por oclusión, forman una capa aislante que evita que el agua y los principios activos del producto escapen permitiendo que penetren de manera eficaz en la piel. Es por ello, que las mascarillas suponen un plus de hidratación, ya que su poder de oclusión es mayor que el de una crema al uso.

Tipos de mascarillas y sus ventajas

Las formas de aplicar las nuevas mascarillas han facilitado el rito de belleza al que nos sometemos de forma rutinaria. Gracias a los nuevos formatos, la aplicación de una mascarilla es ahora algo sencillo y gratificante. El velo: ¿Qué es? Es una forma muy similar a los parches de aplicar los principios activos. Consiste en una tela o gasa de diferentes tejidos que se aplica sobre el rostro limpio y seco durante aproximadamente 20 o 30 minutos. Ventajas: Anteriormente se aplicaban en los centros estéticos pero ahora están a la venta para que puedas usarlos tú mismo en casa. El velo aporta una mayor sensación de ligereza y frescor ya que aporta mayores niveles de colágeno y elastina que las mascarillas convencionales. Además están especialmente indicados para las pieles masculinas.  Los parches: ¿Qué son? Son tiras de diferentes materiales impregnados en productos activos que se colocan sobre la piel para liberarlos de forma progresiva. Suelen estar indicados para zonas específicas como la nariz o el contorno de ojos y labios aunque también existen parches que reafirman todo el rostro. Ventajas: son muy fáciles de aplicar, sólo hay que presionarlos sobre la zona indicada y esperar el tiempo que indique cada fabricante. La mayor ventaja de este formato es su gran poder penetrante ya que su eficacia es mayor a la de cualquier otro tratamiento. Además la facilidad y la rapidez de uso han hecho que esta forma de aplicar las mascarillas haya ganado muchos adeptos. El peel-off: ¿Qué es? Son las mascarillas que al aplicarlas sobre el rostro y dejarlas actuar se secan adhiriéndose a nuestra piel como un segundo pellejo. Se aplican sobre la cara limpia y seca y una vez secas se despegan con los dedos, retirando con un tónico o con agua los restos que hayan quedado en el rostro. Ventajas: son mascarillas muy oclusivas por lo que ofrecen una mayor eficacia. Además, tienen una excelente capacidad limpiadora y exfoliante que las convierten en idóneas tanto para pieles grasas como para pieles secas.